Déjame aclararte y resaltarte:

La espiritualidad y el conocimiento son los pilares que vas a desarrollar en tu hijo, amigo o familiar adolescente para que viva una apropiada y feliz sexualidad.

Una de nuestras mayores diferencias con los demás seres vivos en este planeta es que tenemos la oportunidad de aprender, analizar y concientizar un acto antes de realizarlo.

En los animales  el tiempo de actividad sexual o reproductiva se da cuando sus órganos o cuerpo físico esta desarrollado,  el  proceso es instintivo, por eso inician desde edades muy cortas.   En los humanos el tiempo de actividad sexual se establece en la adolescencia cuando las hormonas inician su alta labor, son edades mayores si se comparan con las de un animal, su propósito, tener tiempo suficiente para obtener conocimiento y fortalecer su interior.  La sexualidad humana contiene un alto grado de responsabilidad y compromiso,  como esto se ha olvidado u obviado, encontramos que los humanos inician su vida sexual con menos edad, incluso sin que su cuerpo esté desarrollado o adaptado para soportarlo.

Si no iniciaste el proceso de fortalecimiento de la espiritualidad en tu hijo desde que estaba pequeño, INICIALO AHORA!

La Espiritualidad hace referencia a su fuerza interior, no sólo se trata de cumplir los compromisos de su religión, se trata de aumentar su fe, fe en sí mismo, fe en la fuerza de la bondad y fe en el amor (el mejor sentimiento del hombre), a quien lo dirige y a quien lo ofrece.  Con esto claramente establecido evitarás que el adolescente cometa errores innecesarios en su vida, principalmente en el ámbito sexual.

Si perteneces a una comunidad religiosa:

Puedes apoyarte en tu Libro Sagrado, léelo con el adolescente, una estrategia interesante es que el adolescente abra la página que se le antoje y lea parte de esta o su totalidad, y que defina el mensaje que encontró, continúa haciéndolo con periodicidad, puedes decirle que es el llamado del día.

Déjame decirte que mi Libro Sagrado, el Libro Sagrado de mi religión fundamentó mi fuerza interior sólo con iniciar leerlo y cada vez que vuelvo a leerlo crece mi amor, mi bondad, mi fe.  Fue mi abuela quien me inició siendo a penas una niña.  No creas que me desenfoqué del tema, estamos en el punto correcto, fortalecer la fuerza interior del infante o adolescente.

De igual manera, hazlo participar de las diferentes actividades o talleres que desarrollan los grupos juveniles de su comunidad religiosa, es importante que encuentre personas ejecutando el mismo proceso: alimentar su interior, su espiritualidad.  No importa que lo realice sólo por unos meses, no importa el tiempo, dejará bases para su vida.

Si no perteneces a una comunidad religiosa:

Periódicamente selecciona un libro o documento o cartilla que refuerce su fe en sí mismo, sus valores, sus sentimientos,  puedes prestarlo en la biblioteca o seleccionarlo desde internet  o selecciona una canción que vigorice los mismos conceptos y hazla sonar en casa cada día, tu hijo terminará cantándola y analizándola.  Igual puede ser una película.

Involúcralo en una asociación o grupo de ayuda comunitaria donde pueda identificar: lo que viven las demás personas, lo que la vida le ha otorgado a él y a otros no, o a otros pero de diferente manera.  Busca su “evaluar la vida”, lo hará muy fuerte y sabrá dirigir su fuerza y amor.

Nota, cabe decir aquí:  siempre he pensado que así como tantos humanos se unen para hacer daño, crear guerras, causar dolor, el resto deberíamos estar unidos para hacer lo contrario, estar agrupados para reforzar el amor, la fe, encontrar cada uno su bondad, y en este grupo los niños y adolescentes serían los integrantes más valiosos.

Así que al reforzar la espiritualidad de los adolescentes les evitaremos mucho dolor y daño en su vida, en todos sus aspectos resaltando su sexualidad.

Un saludo, el momento es ya!