Mente y Piel son el adobo a una deliciosa sexualidad,  deben llevarse a sus justas proporciones para que funcione, de lo contrario estropearas la receta.

La mente y la piel son los órganos sexuales de mayor extensión y tener conciencia de ello es el primer paso:

La mente cubre un sinfín de imágenes, proyectos, recuerdos, ideas, vivencias y  fantasía  que pueden llevarte a mil sensaciones en sólo un instante y si te propones, usando la reflexión muchas lecciones cada día.

A través de la mente podrás  preparar  posibles encuentros con las personas que te parecen agradables e identificar cuál de ellas es más estimulante, discernir si cualquier situación que vivieras con esta persona puede generar consecuencias que no buscabas.  Además, podrás inspirar ambientes idóneos de confort aptos para el disfrute de la sexualidad.

La mente consiente  la exploración de los instantes que vives en tiempo presente y permite la especulación sobre la continuidad de la exploración sexual.

El órgano físico sexual  de mayor tamaño es la piel, envuelve la extensión de tu cuerpo, es tu recubrimiento natural, de nuevo repito, obtendrás mil sensaciones, vivencias y si te propones usando la reflexión muchas lecciones.

La piel con sus terminaciones sensibles nos permite recibir los estímulos y por su conexión con el cerebro podemos identificarlos como agradables, desagradables, oportunos o inoportunos.   Nos permite la expresión de atracción o rechazo.

Conocer tu piel, es conocer tu cuerpo.  Hazlo (conócelo y conócete)!,  la piel tiene glándulas sudoríparas y sebáceas para su mantenimiento, revela diferente flexibilidad y grosor, presenta folículos pilosos distribuidos de diferente forma ocasionando zonas de pelo abundante y en otras escaso.  Ya lo identificaste?

En la relación con otras personas sus pieles intercambiarán temperatura, sudoración, olores y movimientos, además revelarán estados de ánimo, y de salud.  En el mundo hay personas que no logran identificar  cuando  algo anda mal en su cuerpo  porque nunca lo revisan, por lo tanto no reconocen su estado de normalidad.

Tanto mente como piel requieren cuidado y protección, conoce estrategias para mantenerlos en estado saludable, equilíbralos, aliméntate con conocimiento y mucha información.

Te invito a que inicies un sencillo ejercicio piel a piel que permitirá mantener saludable también tu mente:

  1. Ofrece abrazos,  al momento en que lo estás haciendo concéntrate en lo que sientes.
  2. Recibe abrazos.

Un adagio popular dice que necesitas 4 abrazos diarios para sobrevivir, ocho para sentirse bien y doce para crecer como persona.

Mente y Piel son el adobo de la sexualidad y de la vida: son elementos básicos para relacionarte con los demás, de ti depende la chispa, la justa proporción que hace todo delicioso.

Disfrútalo, conócete y cuéntaselo a quienes inician su actividad en época de adolescencia, lo considerarán!, es primordial para el resto de su vida.

Cuéntame eres consciente de tu piel?, Cuidas tu piel y tu mente?, Das abrazos?.