Imaginarse un mundo sexual distinto.  Donde colocarías tus órganos sexuales si te dieran la potestad de cambiarlos de lugar o… los borrarías del cuerpo?

En un taller de estudio con varios adolescentes tocamos el tema de la sexualidad y la evolución del hombre planteando un ejercicio de ciencia y especulación, estas fueron algunas ideas que de allí surgieron:

Se planteó como el origen del humano pudo ser desde el agua, o bajándose de las ramas y así, donde fue a quedar la genitalidad, la primera inquietud fue:  por qué nuestra genitalidad parecía para cuadrúpedos si somos bípedos?.

Analizábamos como viviríamos si nuestra sexualidad fuera como la del calamar por ejemplo, nos imaginábamos a los hombres cambiando de color para seducir a las mujeres o distraerlas  y a las mujeres más bien escondiéndose para evitar quedar embarazadas con un toque o al primer toque dentro de su piel, como nos veríamos!(se dieron risas).  Y si nuestro sexo fuera como el del caballito de mar?, los hombres dando a luz.

Ah! sí el humano es miembro del orden de los primates, entonces no ha de extrañarnos tanto deseo sexual, los chimpancés, monos, orangutanes viven teniendo sexo, así establecen su vida social.

En un lapso más creativo pusimos la genitalidad humana en los hombros, porque todos tocan los hombros, nuevamente risas, de solo pensar que por decir esto, ya nadie se apoyaría en el hombro de cada uno de nosotros.  Tener un orgasmo al contacto con el hombro, con tanto soba saco que hay!

Luego, llegamos a la conclusión de que nada como nuestra boca para besar, nuestros brazos para un abrazo y la piel para sentir. Nuestros órganos sexuales están allí porque tal vez el hombre debe ser creativo, usar la razón, presentar argumentos, no sólo es instinto; y porque tal vez debe buscar privacidad e intimidad en su sexualidad.

En resumen, a pesar de nuestras risas (parecía broma) se ejecutó un ejercicio de conciencia de la sexualidad humana, la nuestra.

La sexualidad es parte de nuestro ser como lo es el alma, así, desde que nacemos ya hemos recorrido muchos años de evolución convertidos en lo que somos ahora.  ¿Por qué no logramos ser más conscientes sobre nuestra sexualidad si es parte de nuestra naturaleza, y en cambio, creamos tantos tabúes sobre el sexo?.

Pensemos, si el hombre prefiere continuar manejando su sexualidad por instinto, entonces puede observar a los animales que por su instinto de preservación cuidan sus camadas y determinan cuándo deben dejarlas para que continúen sus vidas y procreen más.

Mamá! puedes hacer este ejercicio con tus hijos desde que están niños o en la adolescencia, plantéales que la sexualidad siempre ha estado en la evolución del planeta desde el origen de las cosas, la sexualidad de todos los seres vivos tiene percepciones similares y diferentes.  Pregúntale  si han tocado el tema de la sexualidad con otros amigos, de qué manera y que aprendieron.  Pídele que realice el ejercicio mental de evaluar y continuar la evolución del hombre de acuerdo a lo que ve hoy.  Verás como reflexiona y analiza su vida, específicamente en el campo de la sexualidad.