Cuanto desearían los padres que su hija iniciara su actividad sexual, tuviera su primer encuentro sexual por allá cuando cumpla los 30 años, si más o menos entre los 20 y 30 años,  ahhhh todo sería maravilloso, que fácil quedaría todo!

Pero déjame decirte que son muy escasas las ocasiones en que una chica tiene su primer encuentro de sexo a estas edades, ¡por favooor! no cierres los ojos, es de siglos atrás.  Recuerda… la edad donde se despierta el mundo sexual de una persona está cada vez más próximo a la niñez, mejor dicho desde bebé.

Parte de este punto, desde el dato que te acabo de dar: Somos Sexuados Desde Que Nacemos, ahora no es que vayas a crear todo un régimen represivo para evitar que tu hija tenga contacto con alguien (personas) o algo (medios) que pueda inducirla o crear curiosidad frente a la sexualidad y mucho menos en la adolescencia, no sé cómo le harías pues aún estando sola, este aspecto (su sexualidad) toma vida.

Déjame comentarte que existen aún culturas con regímenes muy controlados, prácticamente de pérdida de la libertad de las mujeres, para evitar que tengan relaciones sexuales o pierdan la virginidad antes de casarse, tienen castigos de muerte por lo que dicho régimen considera manchar el honor de la familia, y aún así, las mujeres tienen contacto sexual con personas (en su mayoría hombres) que viven cerca y apenas conocen, siendo ellas unas adolescentes.  Muchas de ellas por ser descubiertas han sido víctimas de muerte, algunas sobreviven para contarlo.  ¿Has leído SOUAD libro que impulsa la fundación suiza SURGIR?, allí tendrás la historia completa.

Así que de nada sirve tornarse en una mamá 100% autoritaria, que convierte su hogar, su casa en un regimiento militar.

Algunas de estas estrategias que generan pánico o miedo han logrado que algunas personas no se interesen en tener contacto sexual, Ni Afectivo con otras personas,  debido al trauma que han generado en su VIDA, traumas que pueden llevar a episodios de depresión y llegar hasta el suicidio.

Otras estrategias son tan permisivas (o sin estrategias) que es un milagro que la joven en la adolescencia no termine embarazada o  con una enfermedad de transmisión sexual y/o con conflictos de pareja.

O hay ambientes tan salidos de proporción (drogas, violencia, familiar en la prostitución, padre abusivo, entre otros) que aquellos  jóvenes que decidieron postergar su contacto sexual,  lo han hecho por Repulsión a las experiencias reconocidas, debido a que han sido víctimas y sufren todo tipo de consecuencias ocasionadas por las decisiones que toman los adultos.

Basta con ser parte del equipo de Vida de tu hija o hijo adolescente.

¡Mira!  De un 100% de probabilidad de que tu hija tenga relaciones sexuales después de su adolescencia (es lo que tú esperas), empieza a considerar:

– Rebaja a este 100% un 25% si aún viendo que el contenido de los medios (televisión, radio, internet, medios escritos) que frecuenta tienen un alto contenido de sexo y violencia, y aún ni le mencionas el tema, ni conversas con ella o creas otras actividades para que cambie estas predilecciones.  O incluso desde que tu hija está bebecita no revisas y la apartas de esto.

– Quita otro 25% si el entorno en el que estás no tiene una cultura de aprendizaje sobre la sexualidad y utiliza expresiones, términos, y/o comportamientos que descalifican el significado real del sexo.  Además ¿tú conoces a sus amigos, su construcción de afecto con personas cercanas, colegio  o escuela?

– Resta otro 25% si tú misma no eres consistente, “predicas pero no aplicas”.  No tienes que ser perfecta, pero por lo menos frente a tus hijos si debes intentar ser mejor cada día, tú y tu esposo o el padre de tus hijos.  Revisa cuando se presentó tu primer contacto sexual, ¿cómo fue, por qué fue así, estabas preparada, practicaste sexo seguro, lo disfrutaste o fue una triste experiencia, fue en el momento oportuno?

– Y  baja un 25% más, si aún no te educas,  das formación y fijas límites a tu hija sobre sexualidad, afectividad, proyecto de vida y fuerza interior.  Necesita de Tu parte, ahora no digas que se lo dejas a la escuela y/o colegio, ellos darán conceptos, se esforzarán porque queden muy claros,  pero no darán límites o le dirán como tomar decisiones frente a su vida.

¿Qué te queda Luego de este ejercicio? ¿Cuál es el porcentaje que tienes para que  tu hija experimente su primer contacto sexual en forma oportuna y satisfactoria?

Y aplica también para tu hijo hombre, al cual deberás agregar estos puntos:

– Pídele a los hombres de tu familia o cercanos: papá, tíos, primos, o amigos que dejen de presionarlo para que experimente contacto sexual con las chicas (o hasta con chicos).  Este punto tiene un gran peso en la vida de los hombres adolescentes y en ocasiones llega a convertirse en Acoso.

– Enseña a tu hijo a manifestarte una situación de acoso, debes ser su compañera de equipo para que te comente estas cosas (se vale para hija o hijo).

Puedes comenzar,  revisa los aspectos que te mencioné.  Si tu hija aún es una niña, inicia dándole formación sobre como tomar decisiones y afrontar las consecuencias puede ser  con algo tan básico como la hora de ingreso a casa, como los permisos para ir a casa de amigas o amigos. Recuerda establecer límites y consecuencias por rebasarlos (este proceso lo llevarás hasta que sea adulto).  Frente al sexo enséñale las partes del cuerpo, incluyes los órganos sexuales (pene, testículos, vulva, vagina, senos, piel, cerebro), órganos sensoriales (boca, oídos, ojos, nariz, manos, pies, piel, cerebro),  todo lo relativo a higiene corporal y mental (mental: enseñarle a  hacer ejercicio,  lectura, arte, disciplina) y sobre las relaciones afectivas con las demás personas.

Alrededor de sus 9 o 13 años cuéntale en forma anecdótica como conseguías amigos y amigas, quienes te agradaban o a quienes dejabas a un lado y por qué, quien fue tu primer amor y como se divertían;  cómo era la disciplina en tu casa, que pasaba cuando no hacías caso a mamá o papá, que valores te recalcaban en casa, cuando recibías castigos, etc. Establece normas y deberes en casa y para su vida. Permítele que tome decisiones analizando previamente las consecuencias. Enséñale los derechos Sexuales y Reproductivos.

Alrededor de sus 14 o 15 años puedes hablar más profundo sobre sexualidad (incluye sexo seguro), como te controlaban en casa, como fue tu primer beso y como tu primera experiencia sexual en pareja, que complejos tenías;  hazlo con el ánimo de enseñar, no te pongas muy dramática y la vayas a escandalizar o frustrar, y si requieres, debes hablar de confidencialidad: de lo que tú le cuentas.

Los conceptos que te manifesté para enseñar son muy generales, debes utilizarlos como guía de acuerdo a  la edad de tu hija o hijo, ya profundizarás sobre sexualidad y darás formación de acuerdo a las situaciones adicionales que se presentan en sus vidas.

Para tener sexo por primera vez sólo necesitará decidir el mejor momento, de tal manera que sea una experiencia constructiva y no un triste desliz con posibles consecuencias negativas.

Ser mamá es tu tarea: cuéntale, enséñale, dialoga, pacta y establece límites.  Eres su mejor guía. Igual debe participar el papá.