Las enfermedades de transmisión sexual suelen ser “silenciosas” no presentan síntomas a pesar de que están en tu cuerpo, progresando.

Sin embargo, indicaré los síntomas que se hacen visibles para Clamidia.  Estos síntomas suelen presentarse entre la primera y tercera semana después del contagio.

Si tú como adolescente tienes dudas por tu reciente actividad sexual, por la pareja que elegiste y presentas algunos de estos síntomas, la recomendación es que acudas a un centro de asistencia médica para que realicen el diagnóstico definitivo y formulen el tratamiento indicado.

En mujeres se dan síntomas como

–      Sangrados fuera del periodo menstrual.

–      Periodos menstruales muy dolorosos.

–      Dolor al tener relaciones sexuales.

–      Flujo vaginal anormal y con olor fétido.  Si el flujo vaginal cambia de color y olor.

–      Picazón (comezón) o ardor en la vulva (parte exterior del aparato sexual reproductivo femenino) y/o en la vagina (parte interior), o dolor y/o ardor al orinar.

–      En casos severos se presenta además dolor en la parte baja del abdomen, náuseas y fiebre.

Aclaración: algunos de estos síntomas se pueden confundir con procesos que son irregulares, pero normales en la adolescencia; por eso se hace necesario que las adolescentes aprendan a conocer su cuerpo y su ciclo menstrual e identificar cuando los sangrados, dolores y flujos son anormales o de una intensidad diferente.

Los síntomas de Clamidia en hombres son:

–      Dolor al orinar

–      Dolor e inflamación en los testículos

–      Flujo transparente o grisáceo proveniente del pene

–      Comezón y ardor en el pene

Si tienes sospechas porque presentas algunos de estos síntomas, acude al médico para que te practiquen un examen.

En la práctica del examen te tomarán unas muestras de:

–  La cerviz (cuello de la matriz) si eres mujer

–  La uretra si eres hombre

Es posible que además realicen un examen de orina para detectar la presencia de la bacteria.

Igual pueden tomar muestras del recto o de la garganta cuando hay sospecha de infección y por el tipo de relaciones sexuales que se practican.

El tratamiento de Clamidia debe ser formulado por el médico.

En casos no severos generalmente se trata con antibióticos como doxiciclina (2 dosis diarias por 7 días) o la azitromicina (una sola dosis).  Durante el tratamiento la persona no debe tener relaciones sexuales y es usual que su compañero de actividad sexual deba llevar paralelamente su tratamiento.

Estudios publicados por la OMS indican la amoxicilina como un tratamiento efectivo.

Recuerda! es el médico quien define el tratamiento oportuno según el diagnóstico. Iniciar un tratamiento inconsulto puede propiciar efectos secundarios no adecuados o generar un proceso de resistencia de la enfermedad hacia el antibiótico.

La clamidia debe ser diagnosticada a tiempo, si no se aplica un tratamiento, puede presentar consecuencias como:

– En mujeres: daño en las trompas de Falopio, infertilidad, aumentan las probabilidades de embarazos ectópico (fuera del útero) y para embarazadas, nacimientos prematuros e infección del bebé.

– En hombres: infecciones en la uretra, epidídimo (tubo que lleva el esperma) y en recto.

Las personas con clamidia tienen mayores posibilidades de contraer otras enfermedades, tales como la blenorragia (conocida como gonorrea) o el VIH.

La mejor recomendación para hacerte a ti como joven adolescente es evitar este tipo de situaciones, adoptando prácticas de sexo seguro.  Y aunque tengas o no una vida sexualmente activa debes hacerte un examen de control anual.

Las recomendaciones generales de prevención

  • Limita la cantidad de compañeros sexuales.  A ti como adolescente te recalcaría: tómate el tiempo necesario para elegir tu pareja antes de iniciar actividades sexuales.  Determina si esta persona te aprecia de tal manera, que ambos logran cuidar su salud.
  • Utiliza condón masculino o femenino.
  • Si piensas que puedes estar infectado o haber estado expuesto, evita todo contacto sexual y acude al médico, además notifica o invita a tu compañero (a) sexual para que reciban su tratamiento.

Enseña a otros amigos adolescentes todos los riesgos que pueden presentarse por no ejercer prácticas de sexo seguro.