Sexualidad: BesosEncontrarás que cosas tan simples como un beso o un mordisco hacen parte de nuestra sexualidad, si… algo tan inocente y/o tan intenso hace parte del mundo sexual humano.  Son expresiones sencillas inmersas en la complejidad del sentir y del hacerse sentir.

De aquí que no deberás temer para tocar el tema de la sexualidad con tus hijos, un beso y un mordisco pueden verse cada día (verse, si no eres quien los disfruta a diario) y este puede ser un pertinente ejercicio de definición de la extensión del término “sexualidad”.

–          Un mordisco o un beso producen sensaciones en nuestro cuerpo y mente.

–          Ambos producen reacciones neuro-químicas.

–          Hacen parte de la expresividad individual y de identidad.

–          Uno u otro contribuye a la relación de las personas.

–          Un beso o un mordisco puede mostrar un estado de ánimo, de la persona que los ofrece.

–          Pueden ser utilizados al “hacer el amor” (en una relación sexual).

–          Cualquiera de los dos surge desde el alma.

–          Cada uno decide cuándo y a quién darle un beso o un mordisco. Hay poder de decisión.

–          Puedes “chantar” un beso o un mordisco en cualquier parte del cuerpo (en el tuyo o el de otra persona).

La imagen de unos labios dispuestos a dar un beso se ha utilizado para expresar sensualidad y sexualidad.  Al igual, el mordisco de una manzana ha sido el símbolo de la conciencia humana de su sexualidad.

Espero que este ejercicio (que parece curioso) pueda llevarte a un análisis más extenso sobre la sexualidad, sobre la importancia de no temerle y lograr tratarlo con tus hijos (niños o adolescentes) para que lo asuman con la naturalidad que se merece.  Como natural y sencillo es un beso o un mordisco.